Pocho

sábado, 7 de marzo de 2009
Pocho. Pero no como las uvas, que son pasas; ni como los higos; que son secos. Pocho de malo.
-Proceso gripal, que puede ser vírico o bacteriano, eso es difícil de determinar.- dijo el doctor. Alguna explicación más, pastillas de colores, bikini con hombreras, uñas de porcelana... ¡peluca de San Lucas! (Delirio)

Esta noche, cuando me encontraba sentado en el suelo del servicio, me imaginaba al capitán que nos mostraban en Érase una vez... el cuerpo humano. Aquel capitán pintando de blanco, con su gorra y su porra también blancas, con toda su tropa esperando órdenes.

Y llegaba el teniente:
-Capitán, son demasiados, y algo tienen que les da la fuerza sobrenatural. No vamos a poder con ellos.

Pero aquel capitán, curtido ya en numerosas batallas, no se desanimaba fácilmente. Conseguía encontrar la raíz de su poder: un producto que tenían almacenado en el estómago de la víctima, y decidía vaciarlo.
-Tenemos que deshacernos de todo el contenido de este almacén.

-¿Por dónde, mi capitán?

-Por el camino maś corto, por donde lo cargaron.

-Mi capitán, pero es que la zona de carga no está preparada para la descarga. El señor en el que vivimos sufrirá.

-Al pairo me la trae que el señorito sufra. Hay que vaciarlo y ya está.

Y lo descargaron, por allí por donde había entrado.

Pero los invasores seguían estando fuertes, así que siguieron buscando otras posibles fuentes de poder maligno y encontraron otro almacén más pequeño, más al sur, con el mismo contenido (pero en menor cantidad) que el que habían encontrado (y vaciado convenientemente, muy a pesar el señor que vive fuera).
-Capitán ¿y éste? ¿También tenemos que deshacernos de él?

-Claro. Éste que vaya por las alcantarillas.

Y por ahí que lo vaciaron.

Así que una vez eliminada la criptonita de estos malos malosos se dedicaron a luchar con ellos.
-Todos al conducto sanguíneo, hay que acabar con los bichos. Los bichosr.

Y aquel conducto sanguíneo que hervía que era un primor.
-Capitán, que el señorito de fuera, que es un milindrinis, sufre. Me consta.

-Que sufra, que estamos peor nosotros. He perdido ya X hombrecitos blancos, que te digo X porque no tengo dedos para contar ¡¿no ves que soy un glóbulo blanco?! Bueno, qué vas a ver, si tú también eres uno y no tienes ojos... En cualquier caso, esos hombrecitos blancos eran de mis mejores glóbulos. Y les he perdido para siempre, con su gorra y todo. Y habrán dejado plaquetes huérfanas... ¡Que se joda, entonces, el señorito!

Pero el señorito no pudo aguantar tanta ebullición y se introdujo por vía oral una pastilla de refrescante dormidina para poder seguir con su lucha particular: la que a diario y en el turno de noche le lleva a lidiar con las sábanas.

1 comentarios:

13, Rue del Percebe | No se me escapa ni una dijo...

[...] pasado jueves tuvimos reunión de portal. Como yo estaba perjudicado esta vez bajó Begotxu. Está bien que baje de vez en cuando para que conozca cuál es el percal [...]

Publicar un comentario