IV Milla de Getxo

domingo, 26 de septiembre de 2010
IV Milla de GetxoMe decidí a probar la distancia de una milla en la IV Milla de Getxo. Reyes Estévez se enteró de que me vería allí y quiso venir. También se acercó un montón de gente que, sin saberlo, fueron a animarme. Pero mi afición buena buena de verdá la llevaba de casa: Joar, Begotxu, su ama y mis padres. Aguantaron mi pachorra tranquilidad, gritaron casi hasta quedarse afónicas y aplaudieron hasta que les dolieron las manos.

el Moi también estuvo allí. Le engañé convencí para que viniera y debutó en su primera popular, a pesar de que tenía partido a la tarde. Agradecí su compañía y, aunque esperaba encontrarle con gabardina tal y como había predicho, prefirió correr sin ella (un acierto para él).

En cuanto a la carrera: salí revolucionado y la primera vuelta (390 m.) se me hizo larga, fui bastantes más cómodo en las tres siguientes y hasta tuve fuerzas para echar un último sprint de unos 50 m. Al final, 6' 11" (desde el trabuconazo de salida), un tiempo con el que estoy contento para ser mi primera milla y sin haber hecho antes ningún test.

Sobre la organización: muy correcta.

  • A copiar: Había voluntarios sujetando las vallas sobre las que girábamos, de tal forma que parecía que estaban firmemente sujetas al suelo.

  • A mejorar: El voluntario que cuidaba las duchas no fue capaz de encender la caldera, así que no tuvimos agua caliente.

Test de esfuerzo y plan de entrenamiento

domingo, 5 de septiembre de 2010
20100903_pistolaAhora que ya nos hemos repartido las tareas en casa (Begotxu se encarga de Joar, de las compras, la comida y la limpieza. Yo, del resto) puedo dedicar más tiempo a correr. Ya llevo un par de meses saliendo con una cierta periodicidad de vez en cuando, pero ya es hora de ponerme un entrenamiento como mandan los entendidos en esto del huir de forma organizada.

Lo primero es definir mis límites por arriba y por abajo, esto es, ¿cuáles son mis pulsaciones máximas y mínimas? Estos datos me permitirán adecuar mis entrenamientos a los ritmos que marque mi corazón. La gente buena buena de verdá suele hacer un test de esfuerzo cada poco tiempo, y son profesionales quienes les controlan; pero a mí me vale hacerlo una vez al año y controlado por mí mismo. (Que quede claro que sólo quiero marcarme ritmos de entrenamiento no valorar mi estado de salud, que para eso sí me hago revisar por un profesional.)

La prueba la hice el día 6 del agosto pasado y no me acuerdo de si comí fabada, había echado siesta o había más de 30 grados en la calle; pero hay cosas que sí apunté, por ejemplo, que utilicé un pulsómetro sencillito que había comprado hace un par de años en Decathlon y que almacena, entre otras cosas, las pulsaciones máximas a las que se ha llegado en un período de tiempo. Así que hice 30 minutos de calentamiento, estiré un poco y, después de 3 minutos en los que hay que acabar a punto de gomitar, comprobé que había llegado a las 193 pulsaciones... Esto quiere decir que, o estoy hecho un chaval o el pulsómetro marca mal. Descarté que marcase mal: estoy hecho un chaval.

Para las pulsaciones en reposo he leído dos teorías: una que dice que hay que tomarlas en la posición en la que se va a realizar el ejercicio, en este caso, en posición vertical; la otra, la de siempre, tumbado y relajadito. Seguí esta última teoría, porque las pulsaciones que se obtienen son, lógicamente, más bajas que las tomadas en la primera teoría y, claro, fardan más. El mismo pulsómetro, posición horizontal y dos minutos dormitando. La media: 46 pulsaciones por minuto.

Para calcular los ritmos hay muchas teorías. La que más me convence a mí es la siguiente: a las pulsaciones máximas se le restan las mínimas (193 - 46, en mi caso). Ese resultado se multiplica por el porcentaje que queramos trabajar (60%, 70%...) y, a eso, se le suman las pulsaciones mínimas. Creo que queda más claro con una pequeña tabla:

PPMáx.: 193
PPMín. (tumbado): 46


  • 193 - 46 = 147 ppm

  • 60%147 = 88 + 46 = 134 ppm

  • 70%147 = 103 + 46 = 149 ppm

  • 80%147 = 118 + 46 = 164 ppm

  • 90%147 = 132 + 46 = 178 ppm


No pretendo dedicarme profesionalmente a las carreras (quizás cuando me haga mayor), por eso me he hecho tres entrenamientos básicos: uno para las semanas normales, otro para la semana en la que tengo carrera y otro para la semana posterior a la carrera. Estos son:

SEMANA NORMAL










































Lunes60'-70'60%134 ppm
Martes3x6x300/40090% RR=1' RS=3'178 ppm
Miércoles60-70'60%134 ppm
Jueves60-70'70%149 ppm
ViernesDescanso
Sábado60-70'70%149 ppm
Domingo90'80%164 ppm

SEMANA DE CARRERA































Lunes30' 60% + 6x300 90% RR=1'134 ppm + 178 ppm
Martes30' 60%134 ppm
Miércoles20' 60% + 4x100 (progresivos)134 ppm
JuevesDescanso
Viernes20' 60% + 4x100 (progresivos)134 ppm
Sábado20' 60% + 4x100 (progresivos)134 ppm

SEMANA POSTERIOR A LA CARRERA








































LunesDescanso
Martes60'-70'60%134 ppm
Miércoles3x6x300/40090% RR=1' RS=3'178 ppm
Jueves60-70'60%134 ppm
ViernesDescanso
Sábado60-70'70%149 ppm
Domingo90'80%164 ppm

El corredor popular tiene innumerables ventajas frente al profesional, una de ellas es que puede saltarse los entrenamientos que quiera, las veces que quiera y sin dar explicaciones a nadie. ¡Bendita libertad!

Previsiones que no se cumplen

viernes, 3 de septiembre de 2010
tumbadoenhamacaSeptiembre es el mes de los buenos propósitos y las intenciones desmesuradas. El sol castigador del verano, el helador aire acondicionado de los hoteles o las paellas en mal estado de los chiringuitos playeros hacen que lleguemos, al final del mes de agosto, con nuestras capacidades mermadas. Y de eso se aprovechan los becarios que se han pasado el verano currando para editoriales y gimnasios; nos ofertan cosas imposibles pero con sabor a melón fresco y color de atardecer en Ibiza y, claro, no nos podemos resistir a caer en la tentación.

De los recién llegados, los más optimistas son capaces de llegar hasta Navidad convencidos de que van a poder mantener, durante todo el curso escolar, las descabelladas responsabilidades adquiridas con uno mismo. A mí me han bastado dos semanas para darme cuenta de que cuando escupo apunto muy alto, pero me suele caer en mi propio ojo. Así, me había planteado 6 días de entrenamiento a la semana pero, hasta ahora, no he sido capaz de hacer más de 4 (en el mejor de los casos); y las dos primeras carreras a las que pretendía ir este septiembre (2 medias) se han quedado para otro mejor momento.

En la próxima entrada escribiré mi plan de entrenamiento; por tener una referencia y para ver si, la próxima vez que escupa, consigo llegar más allá de los dedos del pié.

El silencio en Valdivielso

jueves, 2 de septiembre de 2010
bandoleroDesde la medianoche pasada en Valdivielso ya no se escucha su radio. Desde la medianoche pasada en la 106.0 solo hay ruidos y silencio. Tras el emotivo maratón radiofónico del pasado fin de semana llegó el anunciado cierre de la emisora local. Jokin Garmilla cumplió con su promesa y durante treinta horas permaneció haciendo radio sin dormir ni un solo minuto. Durante todo este tiempo estuvo acompañado de sus fieles oyentes que, más que nunca, se convirtieron en participantes. Las visitas a los hoy cerrados estudios Pedro Barcina fueron constantes, cientos de personas pasaron por allí. No lo hacían solos sino cargados de bebidas y viandas que todos compartieron. El teléfono no dejó de sonar transmitiendo cariño y optimismo al creador de la emisora. El cantautor Kiko Tovar, pasada la medianoche, ofreció un divertido concierto al que se sumaron otras voces. Especialmente emotivas fueron las últimas llamadas en las que la emoción a uno y otro lado del teléfono resultó inevitable, todas hablaban del deseado regreso. Decenas de nuevos socios y centenares de camisetas vendidas testimoniaron la implicación de la sociedad valdivielsana para poner en marcha un nuevo proyecto, esta vez sin el apoyo del ayuntamiento. El mediodía del sábado había juntado a más de 200 personas llegadas de todos los pueblos tras pasear a pie, en bici o coche en ambiente festivo. A la puerta de la antigua escuela de Quintana se leyó un irónico bando municipal, Bando Bandolero lo llamaron. Decía cosas como ésta:
democráticamente se dejará de escuchar la voz de Narciso y Teodora, las canciones de Sagrario y Pilarín, la dulzaina de Pedrito, ya que la democracia exige mirar hacia delante y no hacia atrás.

Cuando la sintonía del NODO anunció el final del maratón y Jokin salió de la emisora los gritos de ¡Viva Radio Valdivielso! y los más de 10 minutos de aplausos ahogaron el llanto de niños y ancianos. Mientras, la solidaridad con esta emisora continúa llegando desde todos los rincones del país. Cuesta imaginarse que el uno de enero de 2011 Radio Valdivielso no esté emitiendo de nuevo.

Nota: tanto el texto como las imágenes me han llegado a través de Alberto de Condado.