No quedé mal, de hecho, quedé muy bien porque, aunque hubo una ganadora, hay que reconocer que todas las historias fueron mediocres excepto la mía; o si no que me expliquen a mí cómo se entiende que todas tubieran algún voto a excepción de la mía. Por tanto la única que destacó, la única que se diferenció del resto... la mía. Sí, la única sin votos y, en esta sociedad donde lo que interesa es marcar la diferencia con el resto, yo, donTis, he destacado: he creado una historia que no se ha llevado ningún voto. ¡A ver quién supera eso!
Ahora, Toni, en vista del éxito de su primer concurso, convoca el segundo. Paso de participar. Ya demostré mi nivel y, bueno, sinceramente, que me he acojonado... a ver si no soy capaz de mantener mi buen hacer y, en este segundo concurso, va algún despistado y se atreve a darme algún voto.
Por cierto, enhorabuena Sara.