La alimentación del deportista

miércoles, 24 de septiembre de 2008
En alguna otra ocasión ya he hablado aquí de mi completa alimentación, y hoy os voy a desbelar uno más de mis secretos mejor guardados en cuanto a la alimentación se refiere.

Un buen deportista tiene que cuidarse porque no sólo de entrenar vive el corredor de élite sino de una buena alimentación; por eso, cuando pasamos por Ajo no puede faltar una fuente fundamental de... placer, porque el merengue que me meto entre pecho y espalda me sabe a gloria.

(En la foto se puede apreciar la mitad del merengue: 4 partes. 8, que es el merengue completo, no quiere decir que me dure 8 días sino -simplemente- que lo divido en 8 partes; por la comodidad de la manipulación más que nada. Cada parte equivale a un pastel de tamaño normal, más o menos.)

¿Baca o gato?

lunes, 22 de septiembre de 2008


No hay que creer siempre, y a pies juntillas, lo que los padres de uno cuentan. Sí es cierto que son una buena referencia y, durante nuestros primeros años casi la única. ¡Y de eso se valen! Hay conceptos, ideas... que se encargan de afianzar desde el principio de nuestra vida ¿para qué? Para que hagamos el ridículo, seguro.

El viernes, sin ir más lejos, algo que yo creía tener claro desde siempre, algo que era más antiguo que yo, más antiguo que el oficio de barquillero, incluso, se me derrumbó al llegar a casa. Yo, que siempre he pensado que lo que se coloca encima del techo de los coches se llamaba baca y no, es gato.

La máquina de romper cosas

viernes, 19 de septiembre de 2008


Ya avisé que el toro andaba detrás mio. Me pilló; me dio dos vueltas en el aire y, sin esperar a que tocase el suelo me volvió a cornear. Para despedirse me dio una coz y siguió su camino, supongo que en busca de algún otro pringadillo.

Que no se pueden dejar las cosas para última hora, oye, que la falta de tiempo hace que los quehaceres realizados deprisa y corriendo salgan mal. O no salgan. 20 días sin blog; por suerte no vivo de esto... Ya, pero ¿y la imagen? Sí, bastante mala.

El caso es que intenté una migración en una tarde sin siesta y con la necesidad de preparar la maleta pues nos íbamos al día siguiente de vacaciones. No tengo ordenador portatil y en mi destino, aunque el Ayto. habilitó un telecentro con conexión a internet, no pude hacer mucho.

Muchos temas he dejado pendientes, ahora sólo es cuestión de ponerlos en fila (aunque la fila de dos vueltas al blog) e ir resolviéndolos uno a uno.

Lo prometo, ya he guardado la máquina de romper las cosas. Sin embargo tengo la impresión de que tiene vida propia porque por las noches oigo ruidos extraños...

Migración. Me pilla el toro

jueves, 4 de septiembre de 2008
Como tantas otras veces el toro viene con intención de pillarme y de darme una corná. Y todo por no preparar el terreno con antelación.

Vamos, que tengo que migrar el blog de un alojamiento a otro (de un servicio de hosting a otro, aunque sigo con la misma compañía: Comalis) y tiene que ser esta misma tarde. Así que es probable que hoy, después de la siesta, el blog ande un poco desbarajustado.

Por suerte, del toro de la imagen no me tengo que preocupar, sólo de no dejarme ningún mueble por el camino y de no hacerles rozaduras en el traslado. ¡Suerte maestro! (Si es que yo me lo digo todo...)

A propósito, el autor de la imagen es James Manners.

Propaganda subliminal

A diario nos bombardean con propaganda en internet, televisión, papel... hay comerciales que se machacan los sesos desde el amanecer para conseguir colocar sus marcas en el mayor número de sitios posibles, de una manera que llame la atención. Además, tiene que quedar claro cuál es el producto que se intenta colocar.

Hay otros, sin embargo, que salen de botellón y dejan olvidadas, por ahí, como que no quiere la cosa, sus referencias.

Unos hablarán de propaganda subliminal, otro de publicidad creativa. Yo creo que son unos guarros.

Y no me he tenido que ir lejos para encontrarlo. De hecho, no he tenido que ir a ningún sitio. Ha sido esta misma mañana, en el camino que une mi casa con el trabajo. (De más cosas que me encuentro en mi camino -terreno minado por los desechos caninos, macetas cojas o sin flores- ya hablaré en otra ocasión.)

Una rendición a tiempo es una victoria

lunes, 1 de septiembre de 2008
No he tenido más remedio que rendirme a las peticiones de mis fans. Sí, así son los fans, que le necesitan a uno. Así que me toca ponerme el calzoncillo de talla pequeña, esperar a que la sangre me llegue al cerebro, y ver si esa dichosa masa gris sigue funcionando... Lo que sí noto es que ahora no me funcionan bien las manos... Quizás sea porque cuando me he puesto el calzón me estaba tocando... me los estaba tocando; se me ha olvidado sacarlas y ahora las tengo dormidas... Aún así, algo me ha salido... del cerebro. Ha sido esto:
El tiempo no tiene medida.

Era lunes y casi de madrugada. - ¡Por Dios! ¡Quién podría llamar a la puerta a las 11:00 de la mañana!

Arrastrando la única zapatilla que pudo encontrar, Bernardo se dirigió a la puerta. Arrimó un ojo a la mirilla. Error. Ese no era el válido, había elegido el de la legaña. Cambió de ojo y esta vez sí, vio que al otro lado de la puerta esperaba un funcionario de Correos con bigote y cabeza de melón. - Tengo que cambiar esta mirilla -se dijo-, ésta deforma a las personas de buena voluntad-. Abrió la puerta y allí seguía estando el mismo funcionario, con su mismo bigote y su misma cabeza de melón. - La mirilla se queda donde está -decidió.

Buenos días. Gruñido. Carta certificada. Garabato. Que pase un buen día. Portazo.

Era de su amigo Adelio. La abrió. No contenía mas que un papel en blanco.

Conocía a Adelio desde hacía mucho tiempo, y conocía sus métodos. Nunca conseguiría habituarse a ellos, pero había que aceptarle como era, así que se dirigió a la cocina, encendió una vela, la colocó debajo del papel y, poco a poco, las letras comenzaron a hacerse visibles.

Cuando hubo terminado, el enigmático mensaje decía así:

- Log, odranreB, loG.

Como siempre se dirigió al espejo de la entrada, arrimó el papel, y mirando el reflejo en el espejo pudo leer:

- Gol, Bernardo, gol.

- ¡Mierda! La liga. Se había olvidado de su cita dominical en el bar de Gabino. Y la camiseta del Aleti aún sin sacar del armario...

Era lunes y casi media tarde. ¡Por Dios! Las 11:10 de la mañana y el Marca sin leer.

Porque... sus intenciones no serán otras, ¿no? Las de los fans, me refiero. Otras razones como, por ejemplo... Un, dos tres, responda otra vez:

- esperar a las votaciones para reirse de mí
- reirse sin esperar a las votaciones
- reirse antes, durante y después de las votaciones
- reirse, señalarme y salir corriendo
- reirse a cara descubierta

En cualquier caso, ya se verá. A no ser que miremos con el ojo legañoso.