Dolor en el pecho

lunes, 24 de noviembre de 2008
¿No os ha pasado nunca que os despertais con un fuerte dolor en el pecho que os impide respirar? A mí no, pero a una amiga mia sí. De hecho esa noche apenas pudo dormir, nos contó. Lo primero que pensé fue en que, siendo una pareja joven y no pudiendo dormir... Pero no. Aquel dolor en el pecho impedía que la pareja disfrutara de su amor como Dios manda (Dios no dice nada de métodos anticonceptivos, sólo de amaros los unos a los otros), así que había que arreglarlo cuanto antes; y más pensando que el dolor podía ser un dolor patatero, es decir, un dolor causado por la patata... por el corazón: un infarto. ¡Válgame payo!

Raudos y veloces se dirigieron a la sección de Urgencias del hospital más cercano.
- Mire señorita enfermera, que tengo un dolor aquí, en el pecho...
- Me hago cargo. Pase a la salita y siéntese tranquila. Entrará vd. detrás del hombre aquel que tiene el tenedor clavado en la espalda.

Todavía tuvo que esperar unos interminables minutos en los que le dio tiempo a ver cómo llegaban un hombre con el baile de San Vito, una señorita con bata intentado disimular al vibrante perro enganchado por y a sus partes más obscenas, un chino vendiendo rosas y un Iñaki con 3 mochilas llenas de cedeses y deuvedeses. Sin embargo, esto no le sirvió para tranquilizarse.

Ya en el interior de las dependencias hospitalarias le hicieron pruebas de todo tipo: que si fotocopias, que si tocamientos, que si "Resopla fuerte", que si "Inspira más fuerte aún", que si camina por esta línea sin salirte, que si un test en euskera... Total que no le encontraron nada y se fue para casa pensando en lo que le había dicho el médico ojeroso de guardia:
- Habrá sido un fuerte golpe en el pecho.

- ¿Cuándo me habré dado yo un fuerte golpe en el pecho? -pensaba nuestra protagonista-. Quien se sube al armario y hace el grito de Tarzán (con sus correspondientes puñetazos entre ambas tetillas es él), pero esta noche no ha habido nada de nada porque hemos llegado tarde de la fiesta en casa de... en la que hubo ¡karaoke!

- ¡Txurli! ¡Que ya sé de qué me duele el pecho! He estado más de 4 horas cantando a pleno pulmón.

Así que ¿infarto? No, sobreesfuerzo producido al cantar.

P.S.: El test en euskera lo aprobó pero de la línea se salió en dos ocasiones. Ella lo achacó a que no llevaba un calzado con la suela adecuada, que el pavimento estaba resbaladizo y que la línea no tenía las dimensiones adecuadas. Milongas.

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