No hay que creer siempre, y a pies juntillas, lo que los padres de uno cuentan. Sí es cierto que son una buena referencia y, durante nuestros primeros años casi la única. ¡Y de eso se valen! Hay conceptos, ideas... que se encargan de afianzar desde el principio de nuestra vida ¿para qué? Para que hagamos el ridículo, seguro.
El viernes, sin ir más lejos, algo que yo creía tener claro desde siempre, algo que era más antiguo que yo, más antiguo que el oficio de barquillero, incluso, se me derrumbó al llegar a casa. Yo, que siempre he pensado que lo que se coloca encima del techo de los coches se llamaba baca y no, es gato.
2 comentarios:
Jajajajaja.... pero qué bueno eres!!.
Gracias por las risas.
Las necesitaba.
Un abrazo y un maullido.
Ana. No es para tanto.
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