3 veces en la misma piedra

viernes, 29 de mayo de 2009
ecografíaEmpiezo a pensar que he debido llamarle la atención al maestro Yoda y es que vuelvo a verle asomarse un momento al final del tunel para, un momento después, volver a intentar sacarme de mis casillas usando su espada laser. Paso. No estoy. Ahhhhhh... No te veo.

Le oigo decir que mido 67 mm. ¡Eso te lo diría yo si me pasases un metro en vez de incordiarme con la varita! ¡Que ya me mido yo! Que estoy todo el día ociosa... No hago mas que comer y dormir, comer y dormir... No voy a crecer... Lo que no sé es cómo no engordo más, porque con lo que nado aquí y nada... Y el pica sin pasar. En cuanto llegue a mi destino gritaré y gritaré y a la sala atronaré, para quejarme del mal viaje que me están dando, leches.

Leches. Las que les daría con toda la mano abierta a más de uno si pudiera salir de aquí, porque ya tengo la mano completa, me veo los dedos... cuando puedo abrir los ojos, que no es siempre que quiero porque esto de no tener unas gafas de pistina adecuadas a este acuoso entorno que me envuelve... cálido... confortable... dormidero...

3 comentarios:

Ainhoa dijo...

Pero que guapa es mi ratita. Se notan los buenísimos genes, eh?jajaja. Un besazo enorme al aita y a la amatxu. A ver si en mis vacaciones puedo escaparme a veros. Zorionak!!!

kaferemo dijo...

Ainhoa. Los besos, mejor en persona que cibernéticos.

Ainhoa dijo...

En eso te doy toda la razón. A partir del martes ya os cansaré de besos en persona, jeje. En pocos días nos vemos.

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