La dura realidad de ser uno mismo

lunes, 14 de abril de 2008
No es siempre agradable darse cuenta de cómo uno es. De la misma manera que un día, cuando te levantas, te miras al espejo y ves que un horrible grano con contenido purulento se ha hecho fuerte en la punta de tu nariz, y reniegas el bocadillo de panceta que te comiste la noche anterior. O de cómo abandonaste esa primera etapa de juventud cuando te despertó de tu sueño aquel "Perdone, señor, ¿me dice la hora?". Sueño que había conseguido recuperar con el paso de los años y en el que he ido abandonándome de nuevo para volverme a despertar, de sopetón, esta misma mañana cuando he leido cómo se detenía a un hombre de 33 años. Supongo que hombre implica madurez, responsabilidad... depresión.

Por cierto, hago 34 en menos de 3 meses.

1 comentarios:

Sigo en el mercado | No se me escapa ni una dijo...

[...] tiempo, y gracias a esa manía mía de leer los periódicos de vez en cuando, volví a caer en una profunda depresión. Sin embargo, hoy, un maravilloso mensaje de correo electrónico me estaba esperando a mi llegada [...]

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