Pseudónimos, cuentas de correo... cuántas usamos, cuántas perdemos...
Hace ya algunos años decidí que iba a nacer, en el mundo cibernético, como kaf. Y eso es lo que he venido usando todo este tiempo. Pero kaf es demasiado corto para muchas necesidades del mundo de hoy: mínimos (6 caracteres para nombres de usuario) y confusiones (algo más de 3 millones de resultados que nos devuelve San Google) me han obligado a cambiar el apodo. Y ahora a ver cómo hago para desprenderme de todas esas cuentas que he ido creando. Por suerte las tengo apuntadas. Algo es algo.
¡Ah! El nuevo apodo: kaferemo. Que ¿de dónde viene? Fácil. De la combinación de nombre y apellidos: Karlos Arroyo Fernández Heredero Morrás. ¿Demasiado complicado? Quizás sí. Pero... ¿quién ha dicho que sea una persona sencilla?
Crisis de identidad
jueves, 15 de marzo de 2007
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kaferemo
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jueves, marzo 15, 2007
Etiquetas:
Cajón de sastre
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