El encargado del santoral

sábado, 9 de agosto de 2008


Me imagino que el encargado de revisar el santoral será un funcionario más. Como si lo viera.

- Paco, que dice el jefe que te revises el santoral; que tenemos muchos Juanes y pocos Anicetos.

- Ya si eso mañana lo miro.

- ¿Mañana? ¿Pero no te ibas hoy te vas de vacaciones?

- ¡Ah! Coño. ¡Pues es verdad! Es que hoy no he podido dedicarme a mi matutina sesión de periodiking y ando un poco descolocao.

Y, claro, se queda sin mirar. Y luego pasa lo que pasa, que ocurren cosas como las de ayer: un viernes cuyo santo del día es San Domingo.

Hasta aquí se queda en una curiosidad graciosa pero, ¿y si nace un bebé en esta fecha (un bebé tiene que ser, porque las bicicletas o los pasteles de manzana no nacen, se hacen) y sus padres deciden ponerle el nombre según el día de su nacimiento? Pues que podría pasar algo como esto:

- Ponle Viernes.

- No, mejor ponle Domingo.

- Ni pa ti ni pa mi, lo dejamos en tablas, que le ponemos Sábado.

Y el niño crecería sin amor. Sí, hay que decirlo claro: sin amor. Y no por el nombre que, también es cierto, no es adecuado para un niño; sí, quizás, para un adulto coprotagonista de novela de Julio Verne, pero no para un niño. Crecería sin amor por no haber dejado una decisión tan importante en manos del "Ni pa ti ni pa mi" y, sobre todo, por no tener un santoral revisado.

0 comentarios:

Publicar un comentario